La mayoría de las personas adultas odian tener que esperar.
Pero, desde pequeños vamos aprendiendo que es necesario esperar, que hay momentos en que no nos quedará otra opción que esperar... Aunque, es cierto que hay algo innato en cada uno de nosotros que intenta que esa espera se reduzca cada vez más. Así que, nos esforzamos en conseguir las cosas, en hacer que lleguen antes... nos decimos que no creemos en las casualidades ni en el destino, que es mejor hacer que las cosas ocurran.
Pero sin duda, hay un lugar donde por mas que lo intentemos no podremos conseguir zafarnos de la temida "espera", un lugar que para cualquier decorador es todo un proyecto en sí mismo, donde hay que tener en cuenta un millón de detalles para que salga perfecto y donde se deben cumplir todos y cada una de las expectativas del cliente, ese lugar clave es la Sala de Espera.
En esta ocasión, mi cometido es crear y decorar una sala para una consulta de una psicóloga y además amiga, por lo que mi profesionalidad y mi cariño se unen a partes iguales para que el resultado sea Perfecto.
Cuando te llega un proyecto como este, lo primero que pienso es intentar hacer un lugar que no sea tan frío e impersonal como suelen ser estas salas de espera. Debo crear un lugar acogedor, en el cual la gente no se sienta nerviosa e inquieta. Quiero que lleguen a un espacio relajado y que les de confianza, es lo primero que ven al llegar a la consulta, así que su importancia es máxima, no hay tiempo para errores.
Que los pacientes nos cuenten su historia y las paredes también hablen...
La importancia de un buen elemento donde sentarse y pasar el tiempo de espera.
Ahora es momento de buscar inspiración y ponerse manos a la obra! Ya os iré contando como va quedando este nuevo reto.
















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